segunda-feira, 8 de maio de 2017

S45 | O RIO DA MEMÓRIA II | GALERIA DE REVISTAS



• ABRAHAM NAHÓN | Luna Zeta, de México

ALFONSO PEÑA | Matérika: de la magia callejera a la fascinación digital

CARLOS ARROYO REYES | Amauta, de Perú

EDSON CRUZ | Musa Rara – Literatura e Adjacências
http://arcagulharevistadecultura.blogspot.com.br/2
017/05/edson-cruz-musa-rara-literatura-e.html 

EDUARDO MOSCHES | Desde los más de 30 años de Blanco Móvil

• FLORIANO MARTINS & CLAUDIO WILLER | Agulha Revista de Cultura

FLORIANO MARTINS | Exégesis, de Puerto Rico

FLORIANO MARTINS | Revistas hispano-americanas

JOSÉ ÁNGEL LEYVA | La Otra se mueve

LUIS FERNANDO CUARTAS ACOSTA | La revista conjuro y valor de la amistad

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A presença de PIERRE FUDARYLI (México, 1984) em nossas edições é uma confirmação da mais plena ação do maravilhoso. Sua obra – uma pista para o leitor interessado estaria aqui: http://undonut.com.br/pierre-fudaryli/ – permeia uma relação muito íntima entre vários aspectos da ciência, da religião e da arte: partindo da fotografia, suas obsessões – no que pese declarada paixão por Salvador Dalí – remetem ao grande pai de muitos de nós, Leonardo Da Vinci, singularizada na dissecção da alma humana a partir de suas formas legíveis. Pierre Fudaryli nos lembra a todo instante que a criação não pertence a uma facção da existência. Ela é toda a existência.




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Organização a cargo de Floriano Martins © 2017 ARC Edições
Artista convidado | Pierre Fudaryli (México, 1984)
Imagens © Acervo Resto do Mundo
Esta edição integra o projeto de séries especiais da Agulha Revista de Cultura, assim estruturado:

1 PRIMEIRA ANTOLOGIA ARC FASE I (1999-2009)
2 VIAGENS DO SURREALISMO, I
3 O RIO DA MEMÓRIA, I
4 VANGUARDAS NO SÉCULO XX
5 VOZES POÉTICAS
6 PROJETO EDITORIAL BANDA HISPÂNICA
7 VIAGENS DO SURREALISMO, II
8 O RIO DA MEMÓRIA, II
9 SEGUNDA ANTOLOGIA ARC FASE I (1999-2009)

A Agulha Revista de Cultura teve em sua primeira fase a coordenação editorial de Floriano Martins e Claudio Willer, tendo sido hospedada no portal Jornal de Poesia. No biênio 2010-2011 restringiu seu ambiente ao mundo de língua espanhola, sob o título de Agulha Hispânica, sob a coordenação editorial apenas de Floriano Martins. Desde 2012 retoma seu projeto original, desta vez sob a coordenação editorial de Floriano Martins e Márcio Simões.

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ABRAHAM NAHÓN | Luna Zeta, de México


El destino usual de toda revista literaria independiente en México es fenecer a los pocos meses, o si bien le va, editarse unos cuantos años. Normalmente estas publicaciones emergen con un ímpetu juvenil, manteniéndose con entusiasmo un breve periodo, animadas por la novedad y la experimentación, antes de que los problemas económicos, la exclusión de la publicidad institucional y empresarial, el agotamiento de colaboradores, la divergencia de intereses y la falta de apoyo de los lectores, ahoguen su continuidad. Estas revistas, además, deben combatir la lógica de mercado que intenta someterlas, demandando publicaciones lustrosas y pirotécnicas, que aseguren estruendosas novedades hasta su rápida disolución, para que puedan ser rápidamente suplidas por otro breve estallido. Luna Zeta, después del entusiasmo de las primeras impresiones, volcó sus esfuerzos hacia una laboriosa consolidación del grupo editorial, evitando naufragar en estos 10 años de travesía, sorteando toda serie de desastres económicos, indolencias políticas y pesares existenciales.
Surgido en noviembre de 1998, el proyecto Luna Zeta fue precedido por el suplemento El Exilio, creación de un grupo de amigos en 1994 (después difundido en el semanario La Hora hasta el año 2000). El Exilio mantuvo una postura contestataria y provocadora, al presentar mediante un diseño experimental colaboraciones literarias y de crítica social de un grupo de estudiantes y artistas noveles, quienes deseaban iniciar un camino propio al generar un medio de expresión alternativo en el cual imprimir sus primeros trabajos artísticos.
El nombre de la revista, Luna Zeta, es un nombre formulado mediante un método aleatorio, que puede evocar tanto la cosmovisión, el rito milenario, el abecedario y los ciclos de su simbología (inclusive los arcanos de la cábala), y la tradición, como los mitos urbanos con sus agudas realidades, la musicalidad de las palabras y las sensuales mareas verbales. Al emerger Luna Zeta en 1998, se concreta la posibilidad de construir una revista que incluya expresiones literarias y periodísticas críticas, resaltando las expresiones gráficas y visuales que le dan un amplio reconocimiento a la entidad, tanto por la relevancia creativa de algunos artistas oaxaqueños como de otros creadores que residen temporalmente en la ciudad. Por ello, la portada de cada número trasluce una intensa frase literaria, ante una extendida imagen (pintura o fotografía), que destaca la propuesta de artistas vinculados al proyecto o a esta entidad, y desecha la estrategia convencional de exhibir el menú de colaboradores afamados en la cubierta.
Desde su irrupción en el medio oaxaqueño, la publicación generó polémica y una amplia aceptación de colaboradores y artistas independientes. En esos años, los artistas y autores toleraban una monótona oferta editorial en Oaxaca; ésta los condicionaba a participar en exiguos espacios solamente por el linaje heredado, por avivar simpatías personales, integrar un taller literario o por seguir intereses gubernamentales. La difusión de los trabajos literarios estaba acaparada por pequeños grupos, los cuales reproducían el esquema del poder oficial, al ser jerárquicos, autocomplacientes y acríticos, ávidos de recibir canonjías. Esta situación, que prevaleció en el medio cultural hace 10 años, fue poco a poco socavándose en Oaxaca, hasta que hoy en día es menos ostensible por la favorable emergencia de múltiples dinámicas culturales y artísticas, con el apoyo, la difusión y la revaloración de la sociedad civil. Sin embargo, todavía no se erradican del medio algunas prácticas viciadas que privilegian a quienes siempre han estado más cerca del poder con una desmedida ambición económica y protagónica. De ahí, la ineludible responsabilidad de artistas locales y medios independientes por mantenerse alerta, a fin de cuestionar y exigir igualdad y transparencia en el ejercicio de los recursos destinados a la cultura.
Actualmente este periplo editorial lo realizamos principalmente Abraham Nahón, como coordinador editorial y Judith Romero, Jorge Pech y Juan Carlos Rosas en el Consejo Editorial. Con este equipo de trabajo, vinculado a las artes, a la literatura y al periodismo, se ha fortalecido la propuesta editorial según las habilidades, preferencias estéticas y quehacer creativo de cada uno de los integrantes. El trabajo de Efraín Velasco, Dunia Calderón, Gerardo Escalante y Alfonso Gazga, al inicio enriqueció el proyecto editorial de manera directa, al poder colaborar en el consejo editorial, pero sus diversas actividades personales tanto laborales como creativas han limitado desde hace un año su participación.
La revista se ha nutrido de tres grandes afluentes: la literatura, las artes visuales y la crítica social. Presentadas generalmente en cinco secciones que concentran los géneros tratados: Lunario (poesía y narrativa), Novilunio (ensayo), Lúnula (entrevista y crónica), Estadilunio (literatura de otras entidades) y Abezetario (Reseña). Además de la sección Oaxaca, que presenta textos sobre el estado escritos por autores provenientes de otros países o de otras regiones de México. Destacan, en dos dossiers por número, la gráfica, fotografía, pintura y escultura de artistas locales y reconocidos a nivel nacional e internacional.


Integrado el grupo editor como asociación civil, desde el año 2001, ha apoyado otros proyectos culturales, y colabora en múltiples actividades y tareas de carácter académico, social y cultural. Se logró asesorar, capacitar y financiar en sus inicios a dos revistas regionales (Plan de los Pájaros, en Tuxtepec y Fandango, en la Costa de Oaxaca), con la finalidad de que se difundiera el trabajo creativo de los jóvenes desde sus regiones. La participación de los integrantes de la revista se ha extendido a seminarios, foros y encuentros literarios, realizados en las diversas regiones del estado de Oaxaca y en otras latitudes de la República Mexicana, en las cuales se promueve el trabajo literario y gráfico que ha cruzado por las páginas de Luna Zeta. Estas actividades de difusión e intercambio se han efectuado, entre otros sitios, en las ciudades de México, Guadalajara, Tijuana, Cuernavaca, Toluca, Tlaxcala, Guanajuato, Puebla, Villahermosa, Yucatán y Veracruz.
La publicación de una revista literaria en un territorio lleno de contradicciones sociales y culturales, como el de Oaxaca, compromete a sus colaboradores a tratar temas inusuales en este tipo de ediciones. Es imprescindible, por las circunstancias sociales de la entidad, difundir fuertes críticas a las desigualdades sociales, a los conflictos que han ido creciendo en el estado y a las agresiones contra el patrimonio natural y cultural que cometen autoridades y grupos político-empresariales en territorio oaxaqueño. Asimismo, se ha seguido la premisa de que solamente con pluralidad de voces y posiciones es posible contribuir a una literatura viva, con capacidad para generar inquietudes, interrogaciones, dudas e inclusive disensiones creativas sobre la época en que nos toca existir. De acuerdo con esta visión, se han tratado de eliminar posiciones localistas o chauvinistas, al confrontar la producción literaria local con la de diversas partes de México y del mundo, principalmente de Latinoamérica, España, Francia, Canadá y Estados Unidos.
El conjunto de logros de Luna Zeta es significativo pero induce también a reconsiderar continuamente la pertinencia de los intereses de la publicación, sus alcances y los nuevos derroteros. Por eso, a partir del número 28, editado en diciembre de 2008 (con el tema “Viajes y Viajeros”), cambiamos el formato de la revista y reestructuramos su diseño. Este número especial integra a algunos de los colaboradores más cercanos a la publicación que han participado en estos diez años; la gran mayoría presenta material ad hoc al tema sugerido, como una muestra de solidaridad para celebrar esta aparición y permanencia.
Planes habrá. Esperemos que el tiempo, los recursos y los esfuerzos se conjunten para proseguir nuestra labor cultural y editorial. Los agradecimientos serían vastos e insuficientes para todos aquellos que han contribuido con este proyecto. Es imprescindible subrayar el apoyo de los colaboradores, principales artífices de la calidad lograda en cada número, y de las instituciones culturales y empresarios que han reconocido nuestra labor y apoyado este proyecto, así como de la extensa red de lugares que permiten que se difunda la publicación a nivel local y nacional. Y desde luego, agradecer la generosidad de los lectores y amigos que siempre han estado cerca.

10 BREVES REFLEXIONES SOBRE LA EDICIÓN DE LA LUNA ZETA (10 AÑOS DE SU PUBLICACIÓN DESDE OAXACA, MÉXICO)

1. A quien sufra de hastío o afirme que en la vida ya no hay aventuras, le recomiendo que haga una revista cultural independiente. Podrá tener una travesía colmada de emociones, desafíos, tropezones y desengaños como antídotos altamente efectivos contra el aburrimiento. Fácilmente, el oficio editorial puede transformarse en un cuento de ficción o novela negra, donde uno se cree y hasta se sueña como perseguidor (de poetas, ensayistas, pintores, fotógrafos, anunciantes, diseñadores, impresores, etc), aunque sin darnos cuenta, como ya bien lo sentenció el gran cronopio, en realidad es uno el perseguido.
2. Como lunas ETA o luna Zetas, se esperaría que escondiéramos un gran arsenal, tuviéramos una clandestinidad financiada o al menos que provoquemos terror en una sociedad atrofiada por la corrupción de jueces y guardianes. O como luna seta (con s), con fortuna, podríamos propiciar viajes alucinantes y visionarios, emparentados con aquella fuerza generadora que la oaxaqueña, sabia y poeta, María Sabina, encontraba en la palabra y en otras sustancias esenciales. Pero somos Luna Zeta, y nuestro nombre es más fruto del azar, referido a la cosmovisión, la fertilidad, las mareas verbales, y el viaje por el abecedario.
En realidad, a estas alturas, el nombre importa poco, y con el paso del tiempo, se vuelve transitorio y lo que toma relevancia, como en una persona que conocemos hace años, es más bien su congruencia, sus cuestionamientos y su creatividad revelada.
3. El dilema de generar nuevos espacios o seguir la inercia existente se ha dado desde hace tiempo. Cuando surge entre los jóvenes una iniciativa cultural, sólo hay 2 opciones, o se adhieren a un proyecto, un taller o a una publicación ya elaborada y encarrilada, o todo se inicia desde cero y se busca un camino propio. Nosotros elegimos esta última opción, y ya no hay posibilidad de arrepentimiento. Hemos aprendido que una decisión así se acepta, se goza y se sufre, pero el dilema sigue ahí, insistiendo.
4. Al realizar una publicación fuera de instituciones, academias y fundaciones privadas, se vive no sólo un desamparo económico sino una marginación estructural. No estar con nadie es el papel ideal del crítico, pero es la posición más incómoda para seguir sobreviviendo. Incluso, para difundir un pensamiento de izquierda debes someterte a un partido político, a una doctrina, a grupos intelectuales o a un poderoso magnate de oposición. Si no, el poder siempre buscará someterte o hacerte invisible. Y efectivamente, hay números críticos que no caben en ningún revistero.
5. Un problema central en México es la censura, pero es más grave la autocensura. Muchas revistas culturales independientes no ejercen su independencia y su libertad, y le huyen a temas de crítica social. Parece que la cultura se observa bajo la mirada reduccionista de la derecha radical. Pero es mucho más amplio el concepto de cultura, y es sumamente importante integrar lo que pasa en la calle, en los suburbios, en las comunidades y en la vida cotidiana, además de cuestionar el desempeño de autoridades y atestiguar los procesos culturales y movimientos sociales. El conflicto social de 2006 que paralizó totalmente a la ciudad de Oaxaca nos dio una clara lección. Los artistas e intelectuales deben ejercer una crítica constante y honesta para mejorar las formas de convivencia y tratar de evitar que los poderes fácticos como el ejército, el Estado, los medios masivos de comunicación o la iglesia, retomen el control total de la conciencia, propagando las rémoras del poder: autoritarismo, verticalidad, autocomplacencia, ignorancia, corrupción.       
6. Si alguien busca enriquecerse o vivir suntuosamente de la cultura, que no cometa el error de hacer una revista literaria en el sur del país. Estas actividades escapan totalmente a la doctrina capitalista, al no generar recursos para el colectivo que las realiza, pues son más bien, pretextos para un autoaprendizaje y una forma de ejercitar la creación literaria, la crítica y la edición, y de paso, hacerse de algunos muy buenos amigos. Pero el dinero y el éxito jamás figurarán en estas temporales páginas. Incluso, hay quien relega y no aprecia una publicación de este tipo considerándola un acto inútil, para soñadores e ilusos. Ante este rígido señalamiento habría que contestar como lo hizo Borges cuando le cuestionaron la inutilidad de la poesía, preguntándole ¿y para qué sirve la poesía? Magistralmente contestó: Y para qué sirven los amaneceres?
7. Tenemos una larga tradición de importantes revistas y suplementos culturales en nuestro país: El Hijo Pródigo, Letras de México, Contemporáneos, Plural, Revista Mexicana de Cultura, la Cultura en México, etc. Lo curioso es que al evocarlas, nos referimos principalmente al centro del país o a una gran ciudad y poco se sabe de la cultura de las periferias. La asimetría en el modelo de desarrollo es evidente, el centro del país concentra más del 70% de becas y apoyos culturales develando el carácter centrípeto de la cultura mexicana. Padecemos de un provincianismo del centro. El peso colonial resalta en nuestra historia común. Incluso, desde el imperio Azteca, el centro teológico del país dominaba desde el altiplano. Seguimos en ese modelo, y, desgraciadamente, para los que siguen esta visión centralista y colonial, los “creadores” y la “creación” sólo brotan ahí.
 8. Se hacen profundas amistades en estos entrecruzamientos creativos. Pero también uno trata con egos insoportables, e intelectuales presuntuosos y arrogantes. Definitivamente, hay escritores y artistas que sólo son tolerables en la página impresa.
9. Una revista también concentra visiones, imágenes y escritos de historias personales, de vidas que animan esta publicación, de momentos cruciales, de lenguajes de dolor, de rabia, de esperanza. Una revista está colmada de historias, siendo el sitio ideal donde conviven la individualidad y la colectividad, la realidad y la imaginación.
10. Para los amantes de la estadística, podemos mencionarles que en Luna Zeta se han incluido más de 300 colaboradores y artistas a los largo de estos 10 años, lo cual agradecemos enormemente, pues ellos son los principales artífices de nuestra publicación. Nuestro primer número, en 1998, evocaba a André Breton con su frase: “No será el miedo a la locura lo que nos obligue a bajar la bandera de la imaginación”. De ahí se han desplegado múltiples frases e imágenes que esperamos provoquen algo en el lector. En 2008, el pensamiento poético de Bashô inaugura una nueva etapa en nuestro número de Viajes y viajeros: “No busques el camino de los antiguos: busca lo que ellos buscaron”. Esperemos que la apuesta y el riesgo valgan la pena. Y que sea el lector quien siempre ponga el punto final a todas estas palabras. 



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Organização a cargo de Floriano Martins © 2017 ARC Edições
Artista convidado | Pierre Fudaryli (México, 1984)
Imagens © Acervo Resto do Mundo
Esta edição integra o projeto de séries especiais da Agulha Revista de Cultura, assim estruturado:

1 PRIMEIRA ANTOLOGIA ARC FASE I (1999-2009)
2 VIAGENS DO SURREALISMO, I
3 O RIO DA MEMÓRIA, I
4 VANGUARDAS NO SÉCULO XX
5 VOZES POÉTICAS
6 PROJETO EDITORIAL BANDA HISPÂNICA
7 VIAGENS DO SURREALISMO, II
8 O RIO DA MEMÓRIA, II
9 SEGUNDA ANTOLOGIA ARC FASE I (1999-2009)

A Agulha Revista de Cultura teve em sua primeira fase a coordenação editorial de Floriano Martins e Claudio Willer, tendo sido hospedada no portal Jornal de Poesia. No biênio 2010-2011 restringiu seu ambiente ao mundo de língua espanhola, sob o título de Agulha Hispânica, sob a coordenação editorial apenas de Floriano Martins. Desde 2012 retoma seu projeto original, desta vez sob a coordenação editorial de Floriano Martins e Márcio Simões.

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ALFONSO PEÑA | Matérika: de la magia callejera a la fascinación digital


ACTAS | Mirar hacia atrás es siempre intrigante. De algún modo es como entrar a una gruta y que en el fondo, en una pared blanquecida, una pantalla proyecte nuestros sueños antiguos, nuestras palabras pronunciadas, los tics nerviosos, las manos fraternas, los adioses en el tiempo.
Y de esa proyección saltarán las imágenes inconclusas, los callejones penumbrosos, los caminos que no recorrimos… Y también las rutas luminosas, los dardos en el blanco, los planteamientos inverosímiles… Con desazón y asombro veremos cómo en una mandala arrebatada la circularidad de nuestros deseos, los yerros, las ideas, las reflexiones, la mirada en el espejo.
Otear hacia atrás es un buen ejercicio de la memoria, es –también– liberar la amnesia.  Comparto la idea de que hablar a golpe de timbal batiente, de jab en la mandíbula de cristal de una revista de arte y literatura, sin ton ni son, es algo maniqueo, fuera de lugar.
Para abrir el abanico existencial y creativo de Matérika www.revistamaterika.contema que hoy nos ocupa–, hay que devolverse a los albores, al embrión, o al recorrido de Andrómeda
Como lo he referido en otros textos, la génesis fue totalmente extraordinaria. Pudo ser de muchos modos, sin embargo, como acotó el poeta Jorge Boccanera, (en un texto de finales de los ochenta en la revista Aportes): “…Perseo liberó a Andrómeda de las fauces de un dragón con nariz de cerdo y ella echó a correr hasta llegar a una ciudad desconocida. Golpeó varias puertas y una se abrió dejando a la vista un grupo de jóvenes que borroneaban unos papeles. No le resultó difícil meterse en los dibujos que salían de la mano de uno de los muchachos, justamente el que dijo con los ojos como lámparas: Ya está, la vamos a llamar Andrómeda”.

AL RUEDO | Las ediciones 1 y 2 de Andrómeda (en pequeño formato, sin pretensiones en el diseño, sin color en las cubiertas), estaban destinadas a no sobrevivir –según los doctos y entendidos–: “No pasarán del primer número”.
Quizá, como apuntó Gaetán Picón, “las obras que valen nacen siempre contra una resistencia, que no, que no es solo interior –la incapacidad de quien escribe o pinta en su lucha contra el lenguaje–, sino también exterior”.
Que esas ediciones humildes, desprolijas, pronto se agotaran, y fueran consumidas por los lectores, significó una llamada de alerta para el colectivo de la revista.
 En el abordaje de la edición 3, otra gratísima sorpresa.
Como un espaldarazo el notable poeta Pablo Antonio Cuadra, en la Prensa Literaria de Nicaragua, publicó en el Suplemento Cultural una importante nota y algunas reproducciones de los textos publicados en la revista. Se refería de Andrómeda como una publicación centroamericana que abría horizontes y se proyectaba al futuro: ¡eso sí, con autores independientes de garra y fortaleza…!

LOS CONVIDADOS DE TOPACIO | A los días el poeta Rodolfo Cerdeño (coeditor) en sus viajes ida y vuelta por la redacción de la revista me dijo que en un restaurante vegetariano –donde la revista se distribuía– nos habían dejado un papelito. ¿Una invitación? Se trataba de un escritor que se interesaba por la revista.
Con Tomás Saraví el primer encuentro fue con una naturalidad atávica, era como si siempre (Él era adicto a la ritualidad) nos encontráramos en la misma mesa, la misma silla, para almorzar algún platillo compuesto de lentejas, carne de solla, lechuga, tomate, zanahoria, etc.
A lo largo de esos 90 minutos desfilaban los proyectos, los nombres de revistas, escritores, artistas plásticos, magos, las sectas, y un sinfín de utopías.
Saraví sin preámbulos, sin introducciones se sumó a las filas de la revista. Nosotros coincidíamos que era un gran aporte por su experiencia editorial, su bagaje poético, sus conversaciones inusitadas, su humanismo, y sobretodo su humor inagotable y maestro de lo azaroso y espontáneo.
Para la edición 6 llegó el duende Félix Arburola. Debió emerger del bramido de una rumba-batucada, de un rugido del acorde de un quijongo. Félix le dio a la revista el toque en el ordenamiento gráfico, puso a disposición de la publicación su maestría como gran dibujante y “manejador” de las técnicas del “diseño gráfico” aplicadas a las ediciones impresas. Fue un acierto. De la edición del pequeño formato el salto al formato grande, cubiertas a todo color, con creaciones de pintores contemporáneos…
Después como una marejada de gran intensidad llegó el contacto e intercambio con otras publicaciones de muchos países y continentes, de un momento a otro la casilla postal estaba llena de metáforas, de trazos, de colores, de poetas marginales, de traducciones, collages, arte correo, los artistas chicanos, los cuentistas andinos, los ensayistas catalanes y canarios y los surrealistas latinoamericanos y brasileños y muchas manifestaciones artísticas y poéticas…

FILOS PERCUTORES | Muchas veces ocurrían fenómenos curiosos: seguro que estábamos en alguna presentación sabatina, porque los sábados, durante 9 agotadores meses presentamos en la sede de la revista recitales poéticos y musicales, charlas, conferencias sobre arte actual, sesiones surreales…
Esa tarde el poeta hondureño Fausto Maradiaga estaba leyendo poemas de su libro La palabra y sus deberes. Con su estilo personal, el poeta después de cada lectura de un poema hacía monólogos reflexivos, o engarzaba sus versos con los de algún otro poeta del Mundo Maya, o citaba por ejemplo a César Vallejo, a Vicente Huidobro, César Moro, etc… Fausto dijo en voz alta: “Al acercarme a ti huyen las horas del cadalso…” y de inmediato un personaje que estaba sentado entre dos muchachas en unos cojines rojos practicó con elasticidad un salto ágil y cayó cerca de él. Intercambiaron miradas, y el personaje, vestido de verde lapa, hizo dos o tres pases mágicos y de sus antebrazos surgieron pequeñas esferas de cristal, de un momento a otro batió palmas y de su espalda emergió un sable de acero que a la vez lo engulló por su boca risueña.
El poeta no se conturbó, más bien con vivacidad le contestó con versos incandescentes. Resulta casi imposible encontrar una respuesta desde planos psicoanalíticos, de visiones, alucinaciones, o simplemente actuación.
De repente todos los asistentes a la reunión disfrutamos aquel juego, pero en el fondo sabíamos que era algo más que un juego…
Después de esa función el mago se instaló en la redacción por dos semanas y con genuina devoción atendía consultas, hacía pócimas, hablaba en lenguas, y lo mejor de todo se hizo amigo del alquimista Garita, y el santón Martín Bosco.
Aquellas sesiones memorables terminaron con una frase del mago: “Nos veremos en la eternidad…” y de inmediato se evaporó entre el tropel urbano y se traslapó en las melódicas notas de una flauta que tocaba en una esquina un “domador de serpientes”…

SIMULACRO Y FINAL | En agosto del 90 la revista llegó a la edición 33 (número maestro), y por decisión unánime publicamos el número de “X Aniversario”. Se configuró con materiales muy escogidos, recuerdo que destacaban textos sobre Lovecraft, Juan Rulfo, el cine de David Cronemberg, poemas de Isaac Felipe Azofeifa, etc. Acompañados de una muestra gráfica muy llamativa con imágenes de la “Gráfica de los 60 de la RFA”. Las portadas a cargo de los artistas Ana Martén y Pedro Arrieta, del grupo Bocaracá.
El director de La Alianza Francesa en barrio Amón patrocinó y promovió el festejo. Monsieur Lacroix, desde el momento en que conoció la revista fue un aliado.
Esa noche hubo una gran concurrencia de amigos, poetas, artistas plásticos, gráficos, cineastas y público en general. Como es de suponer el marco fue imponente. En la sala audiovisual se proyectaron las 33 tapas de la revista y hubo lecturas poéticas, no faltó la música que era una mixtura de rock sinfónico y progresiva.
Como en un cuento gótico por las puertas laterales emergieron los saloneros con el vino francés y los sabrosos bocadillos.
Al rato irrumpió Ray Tico (el infaltable) y se armó el rumbón. Se bailó, se cantó, se celebró hasta medianoche…
Cuando las luces de esa antigua morada se extinguieron, casi nadie percibió de que todo ese evento, toda esa trama había sido “una joda”. Nadie advirtió que había presenciado un asesinato freudiano, de un modo gestual y simbólico, los asistentes, habían participado del escalofriante homicidio de la revista Andrómeda

MATÉRI(K)A CREATIVA | Una década después volvimos a encender los fuegos, la pirotecnia poética, la lumbrería de la imaginación…
No fue necesario escribir manifiestos, ni postulados; lo que en realidad nos interesaba era mantener encendida la antorcha, la llama creativa y las complicidades –en el inicio del nuevo siglo– y desde donde se presagiaba el avance y establecimiento de las nuevas tecnologías, la celeridad en las comunicaciones y la difundida “crisis del libro”, o las lapidarias frases de que la “poesía murió”, el “cuento feneció”, “la literatura y el arte perdieron protagonismo”.
En agosto del 2000, lanzamos la primera edición impresa… Matérika estaba constituida y armada de un formato muy manejable, con cubiertas y solapas a todo color, una gama muy atractiva de materiales literarios y poéticos, con la participación de escritores, ensayistas, editores, artistas visuales, etc.
Al parafrasear el pórtico de la edición se establecía: “Nunca como ahora la comunicación es tan vital y, sin embargo, tan diversa, caótica, inconmensurable. Cualquier cosa podría devenir arte. Cualquier personaje podría llegar a ser una celebridad en segundos gracias al manejo de “códigos secretos”. El lugar común y la mediocridad tratan de acceder a su trono y ser respetados como grandezas. A pesar de todo ello, asistir a esta nueva etapa de la humanidad es apasionante. El desafío que se nos presenta es un rostro de Proteo en el cual, por ejemplo, el nazismo puede bien resurgir bajo el amparo de la misma tolerancia democrática que destruyó en sus gérmenes, y, también, una nivelación de valores peligrosos en todos los campos. Las puertas que se nos abren, por otro lado, son las de la comunidad mundial, el entronque de correspondencias, el ágape. Es en este último peldaño donde esperamos que surjan roces de provocación creativa…”
¡Abajo el telón!

VERBENA EN AMÓN | Floriano Martins, poeta, editor, traductor, e investigador de amplio espectro fue el invitado de honor para el lanzamiento del primer número de Matérika.
Después de un recorrido vertiginoso por Ciudad de Panamá, llegó a barrio Amón en compañía de la poeta Consuelo Tomás.
En su mochila cargaba horas y horas de lecturas en diferentes provincias y comarcas panameñas. Se conversa acerca de sus charlas y conferencias en David, donde fue escuchado por más de 3000 alumnos en un liceo de la Provincia Chiricana. Entre las notas extrañas se narra que el “gestor cultural”, un extravagante personaje de David, lo puso a “trabajar” desde el mismo instante en que depositó su huella en la ciudad. Y en ese tráfago descomedido, en un solo día se presentó en diferentes universidades, liceos, y ante grupos de artistas. Todos admiraban su verba, el conocimiento poético, su cabalgar por el surrealismo, la poesía hispanoamericana; sin embargo, a ninguno se le ocurrió pensar que el poeta no solo se alimentaba de esencias, emociones, imágenes… hasta que en medio de una plática se desplomó…
Sobre esto se tejieron muchas versiones, lo que es cierto es que el artista cearence cuando escucha el nombre del “gestor cultural” siente una espina de pez que le atraviesa el esófago…
Se abrió el fuego de la presentación. El poeta y astrólogo Mario Camacho (Q. D. D. G.) abordó de un modo hábil el número inaugural de Matérika y destacó la presencia de los invitados. De inmediato Floriano y Consuelo, leyeron poemas de reciente producción.
Simultáneamente el poeta brasileño presentó a los asistentes el libro A nona geração de Alfonso Peña, que fue traducido por él y publicado bajo el sello editor Resto do Mundo (Fortaleza).
De esta complicidad, y camaradería artística quedó sembrado y reafirmado el germen para el valioso intercambio poético y artístico entre artistas de Brasil y Costa Rica.

GUARISMOS & LOGARITMOS | El paso del tiempo también nos abrió nuevas perspectivas, aprendimos a mirar más allá y entre líneas. Logramos una conjunción muy explosiva al aunar y hacer sinergias en nuestras ediciones entre poetas, escritores, grabadores, collagistas, pintores… Todas esas manifestaciones se ven reflejadas en las ediciones posteriores de Matérika. En ellas podemos encontrar los diseños rupturistas con las propuestas poéticas valientes y no complacientes: fusiones escriturales, pintura matérica, collage, abstracción, figuración… Eso sí mucha imaginación y libertad creativa.
En esos parámetros nos balanceamos a lo largo de 10 ediciones impresas. Es difícil seguir las huellas de los diferentes números. Sin embargo puedo destacar –como lamparazos– algunos rasgos importantes.
En la edición 2 le dedicamos una buena parte del número a presentar una enjundiosa muestra de la poesía brasileña. Fue una colaboración especial de Floriano Martins y su equipo de colaboradores. Incluimos un ensayo sobre la arquitectura urbana costarricense del maestro Luis Ferrero Acosta.
La edición 3 presentaba un menú nada despreciable con Saúl Ibargoyen, Aglae Margalli, Eduardo Eloy, Myriam Bustos Arriata, David Maradiaga, etc…
Como un espoleo la cuarta edición tuvo gran realce al presentar al insigne ´pintor mexicano José Luis Cuevas y sus dibujos delirantes acompañados de las inquisiciones del poeta y crítico Miguel Ángel Muñoz, sin embargo, el texto de Marcy Schwartz: “Julio Cortázar y su rabdomancia artística” una tesis sobre el cronopio universal no se quedaba a la saga…
 La música en Matérika conforma un contexto dimensionado, de ahí los textos sobre jazz del crítico y escritor bogotano Luis Carlos Muñoz Sarmiento, o la febril entrevista que realizara el poeta cubano Félix Contreras al maravilloso sonero Compay Seguno en el Teatro Nacional de La Habana, en nuestra compañía… O el lúdico ensayo del escritor cartagenero Óscar Collazos: “Eros y boleros”.
Sin ser amigos de los homenajes y los piropos biográficos algunas de las ediciones contienen sellos y marcas memoriosas: la publicación del cuento de Santiago Davobe Ser polvo, introducido por el ensayo de Manuel Lozano; el recordatorio de un gran amigo y poeta: PAC –Pablo Antonio Cuadra– por Carlos Tunnerman; o el dossier dedicado al fabuloso e indescifrable cuentista/pianista uruguayo Felisberto Hernández; y que más podemos anotar si cerramos el apartado con un número monográfico en honor del gran maestro costarricense Rafael “Felo” García en sus primeros setenta y cinco años…

REVISTAMATERIKA.COM | Es cierto que los responsables de Matérika (después de algunas pausas y lagunas) al principio –también– fuimos escépticos. Pertenecemos a la generación de la escritura, de lo físico, lo impreso. Al comienzo nos costó aceptar la e-volución, el cambio, la nueva dimensión.
La promesa (una nueva utopía) de que los textos y las criaturas –las imágenes en movimiento– suplantarían (o al menos competirían) con el correr de los años con lo impreso nos pareció una exageración.
Las preguntas punzantes: ¿cómo en la pantalla de un ordenador los lectores se sumergirán por horas para leer y visualizar una revista de arte o un libro electrónico?
Todavía escuchamos a otros colegas y amigos cuando afirman que prefieren “Las tablitas de arcilla” de la Mesopotamia a una edición digital con programas sofisticados. La metáfora es plausible, sin embargo, creemos, que acaso, no es comparable la belleza de una edición impresa a todo color sobre papel, con grafías, viñetas y tipografías a la edición electrónica que (¡digan lo que digan!) también tiene sus atributos: mayor visibilidad, gran opción de que la edición bien dirigida obtenga una abundante cantidad de visitas, bajos costos económicos en la producción editorial, amigable con el ambiente y encanto virtual.
No obstante, creemos que debe de existir sincronía entre los diferentes medios. Hay que aprovechar al máximo las opciones que nos ponen en bandeja las actuales tecnologías con sus figuras electrónicas y el acto poético. Se deben incrementar las ediciones artesanales de bajo tiraje, los fanzines, las ediciones de autor, los libros de artista, los volúmenes numerados, pero algo primordial: no se debe dejar de la mano del “destino” un elemento que era esencial en la escritura desde la época de las antiguas tablillas de arcilla: persistencia, mensaje abierto y selección entre los diversos productos (Los sitios web, FB, los blogs, YT, Twitter, los móviles, las tablets, etc).
Con nuestras ediciones digitales no prometemos que las criaturas de su ordenador salgan a sus salas y bailen un guaguancó; pero si les aseguramos (como anotamos en la primera edición) que "Hay otros mundos, pero están entre nosotros", como señalaba con sencillez un lúcido pensador contemporáneo. Merced a los modernos métodos de comunicación, nuestro mensaje llega a todas las latitudes; sin embargo, nunca perdemos de vista que surge de un diálogo permanente entre escritores, artistas gráficos y plásticos, editores.
Jamás perdemos contacto con nuestra cotidianeidad, que permite la provocación creativa.

EN EL CYBER | Las primeras ediciones digitales fueron como viajes iniciáticos, con azar, humor, revelación técnica y tenían mucho de la fascinación por los nuevos medios; sin embargo, en ningún momento se perdió el mensaje original: el amplio y lúcido diálogo entre la palabra escrita y la imagen visual, por supuesto que sin perder lo experimental, la búsqueda, la interacción, la virtualidad, las incógnitas, lo lúdico.
Si hacemos un recorrido por los números citados podemos encontrar textos y participaciones de primera mano y un tejido muy significativo de colaboradores permanentes y otros que se sumaban a la publicación...
En las ediciones electrónicas es de vital importancia la figura del Web Master; hace que la revista o la edición sea versátil, tenga agilidad y pueda circular por la Red con una gran interacción: “eso es fundamental para lograr óptimos resultados”.

NÚMEROS TEMÁTICOS | Podemos afirmar que Matérika dio “pasos adelantados” desde la publicación de las ediciones monográficas, o números temáticos; con esta perspectiva logramos una sintonía fundamental en tener una audiencia –los cibernautas– que crece con rapidez en la compleja telaraña virtual.
El magnífico trabajo del Web Master Gaetano Andreoni y los diseños creativos e imaginativos de Amirah Gazel, convirtieron a la revista en un vehículo “de alta cilindrada”, en una expresión y contexto virtual con muy buenas alternativas para la difusión del arte, la poesía, el video, la música, y la literatura.
Basta con navegar algunos momentos por las ediciones dedicadas al Surrealismo y a las Culturas Originarias, para hacer una fiel comprobación. Son ediciones con extraordinarios contenidos, con un trabajo de investigación muy cabal. Predominan los símbolos, la gestualidad, color, interacción, movimiento, con una gran calidad en sus diversas manifestaciones.
De igual modo son ediciones cuidadas, amplias en sus contenidos y estructuras, asunto que en las publicaciones impresas no es fácil de lograr. Sin tener una exactitud precisa me parece que estas ediciones pueden abarcar alrededor de las 350 páginas. Consideramos que esto es una de las ventajas, en las ediciones digitales, ese formato está fuera de nuestro alcance en las ediciones físicas.

GRAFFIMANÍA | Matérika 13 estará en el ciberspacio en los últimos días de abril 2017. Es un número dedicado al “Graffiti”, contiene la potencialidad de esta manifestación subterránea, urbana, tribal, poética, y que emergió de la “periferia” hasta alcanzar los muros de las “megalópolis” del siglo XXI.



Damos a conocer el ensayo del “Graffiti” como dimensión político social del escritor costarricense Guillermo Barzuna.
La mirada atónita de Ester Friedman sobre el “borroneo” de los graffitis en la ciudad con la mayor cantidad de graffitis y murales a “céu aberto”: São Paulo…
El graffiti como fenómeno poético en Medellín, del escritor Omar Castillo.
El recorrido onírico de Carlos Barbarito en San Telmo (!Será la ruta borgiana!) con estupendas fotografías de los graffitis porteños…
O la propuesta texto-imagen de la lusitana Ana Carvalho y sus fotos de los trazos, figuras y manchas en los muros de ciudades europeas…
Retornamos a la ruta guatemalteca con las fotos de José Manuel Mayorga…
El humor se centra en Zuca Sardan y su “Cámara de gas hilarante” o el desparpajo de Abraxas Aguilar y su mundo absurdo y consecuente, fiel habitante del graffiti, el collage, la escritura automática…
Los textos y fotos de Gaetano Andreoni, Salvatore La Rosa, Bob Danco, Amirah Gazel, es una congruencia muro-imagen, poema visual, magia cotidiana y callejera…
Los murales pintados en los barrios marginales de San José, bajo la égida de Marco Chia y su pandilla de muchachos de Sagrada Familia, son una verdad contundente y ejemplar…
Y no puede faltar en el número el poeta que le lanza dardos a sus colegas: “Otros poetas”, se trata del bardo mexicano José Ángel Leyva, nuestro invitado que acompaña la Muestra Gráfica con sus fotos hechiceras.
Sin embargo, apostilla: “No soy fotógrafo…”.
Finalmente, creemos que podríamos extendernos unas líneas más, sin embargo, consideramos oportuno “pasar la aldaba” y que de algún resquicio emane la luz, la fragmentación de la palabra, el sonido de la lata de spray. Lo hacemos con un esbozo –certero, preciso– de nuestro amigo el escritor Guillermo Barzuna, y que forma parte de su texto que publicamos en la presente edición de Matérika:

Hay que reconocer en el graffiti, la creación de una escritura de ruptura y de trasgresión ante el creciente silencio de los muros y de sus habitantes. Nuestro pueblo verbaliza al socializar en los distintos espacios urbanos. En la calle se piropea, en las fiestas se cuentan chistes, en la cantina se habla de los otros y del fútbol. Igual situación se presenta en autobuses, estadios, pulperías y parques. El diálogo, esta vez nocturno, continúa en las blancas paredes, virginales y seductoras para el graffitero(a). Es la pared confidente, como posible analista, como un elemento que no delatará necesariamente la intimidad del enunciante ni sus tabúes investidos. Es la presencia de esas manos anónimas que en palabras de Eduardo Galeano constituyen la imprenta de los pobres, al no tener acceso a la condición editorial:

“Vos y yo en la cima, haciéndonos dioses de tormentas”
“Amarte es un ritual, odiarte la verdadera pasión”

[San José, Escalante, abril, 2017]



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Organização a cargo de Floriano Martins © 2017 ARC Edições
Artista convidado | Pierre Fudaryli (México, 1984)
Imagens © Acervo Resto do Mundo
Esta edição integra o projeto de séries especiais da Agulha Revista de Cultura, assim estruturado:

1 PRIMEIRA ANTOLOGIA ARC FASE I (1999-2009)
2 VIAGENS DO SURREALISMO, I
3 O RIO DA MEMÓRIA, I
4 VANGUARDAS NO SÉCULO XX
5 VOZES POÉTICAS
6 PROJETO EDITORIAL BANDA HISPÂNICA
7 VIAGENS DO SURREALISMO, II
8 O RIO DA MEMÓRIA, II
9 SEGUNDA ANTOLOGIA ARC FASE I (1999-2009)

A Agulha Revista de Cultura teve em sua primeira fase a coordenação editorial de Floriano Martins e Claudio Willer, tendo sido hospedada no portal Jornal de Poesia. No biênio 2010-2011 restringiu seu ambiente ao mundo de língua espanhola, sob o título de Agulha Hispânica, sob a coordenação editorial apenas de Floriano Martins. Desde 2012 retoma seu projeto original, desta vez sob a coordenação editorial de Floriano Martins e Márcio Simões.

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